domingo, 28 de junio de 2009

Solo Nosotros y Nosotros Solos...




Fue la mejor decisión. La llegada de Pol a nuestras vidas marcó un antes y un después tanto sea en la personalidad de cada una de nosotras como en lo que llegó a ser, la fundación de nuestra familia.
A partir de su nacimiento comenzamos a funcionar como un sistema, en donde los movimientos y deseos de cada uno de nosotros nos interesa y si podemos los compartimos en plenitud todos juntos. Por ahora funcionamos un poco en bloque.
Aunque claro está… somos diferentes…

A Pol actualmente hay algunas actividades que le gusta hacer sólo y no tiene el menor reparo en apuntar su dedo índice, fruncir el seño y señalar la puerta…dirección obligada hacia la cual la que lo fastidió con su babosidad debe salir en forma urgente, en general suele echarnos a ambas.
Pero creemos que nos pasa a todos lo mismo en distintos momentos.

Cuando Alf tiene exámenes, ay Dios! Que tipa más molesta y mal humorada, quiere que nadie hable, que nadie haga ruido, lo único bueno que ocurre en esos días es que no especula ni protesta por ningún tipo de gasto extraordinario que hagamos como condición de que nos vayamos un par de horas y haya silencio en casa. Y nosotros le decimos QUERES SILENCIO???? Bueno!!!! Y entonces nos vamos a comer al Mc Donald’s, vamos a Sacoa, al Shopping, a los jueguitos, a la plaza con karting, calesita, gaseosas y saladix incluídos.
Cuando volvemos tanto Alf como Malona estan mimetizados, los dos tienen cara de batata y nosotros aprendimos a no contar en detalle todo lo que hicimos y menos lo que gastamos! No queremos protestas ni controles, tampoco que en la próxima salida se nos cuelen. Ya no hay bacantes y recordemos que era una negociación.

Ojo… a mi también me gusta que en la mañana –si es posible a media mañana- haya silencio. Poder sentarme frente a la computadora, meterme en ella mientras tomo mate, me comunico con mis amigas, con mi familia, chateo, en silencio y tranquila. Solía hace muchos años no ser ni elocuente ni esbozar mi mejor sonrisa hasta pasado el mediodía, tampoco se esperaba de mi que preste ninguna tarea servicial a nadie. Alf ya se había acostumbrado a esa clase de autismo –herencia materna observó- aunque nunca dejó de refunfuñar por no lograr tenerme como interlocutora a primeras horas del día en tanto que el día estaba hermoso, soleado, lleno de posibilidades… y blablabla…
Pero si había alguna objeción a mi conducta… con Pol…se transformó directamente en un: “ Sí señor ya le preparo y le traigo la mamadera, como no señor ya le cambio los pañales, como usted quiera señor ya le prendo la televisión para que vea sus dibujitos, ¿cóooomo? Ahora quiere usar mi computadora para jugar con los jueguitos???? “
Ummm vamos a tener que comprar otra notebook y tener tres computadoras? No es mucho? No, mejor va a ser aplicar un sistema de turnos.
Y todo por los bebés de este mundo moderno que son cada vez más piolas!!!!!

El Auto




Cuando naciste teníamos un Renault 12. Comprar ese viejo auto fue una elección de Alf, yo quería dentro de las posibilidades un 147 o un Uno, me parecían mas modernos y finos, jaja, pero Alf insistía con eso de las cuatro puertas y que teníamos que hacer entrar el carrito, al perro, y no sé a quién más. Siempre le gustó esos autos tipo gallineros.
Al final aflojé para ver cómo seguía esta historia, total yo estaba muy ocupada para tonterías.
Estando embarazada viajamos varias veces a Buenos Aires, lo que no quiere decir que llegáramos en todas las oportunidades!!!
En el primer viaje tardamos ocho horas en llegar, te recuerdo que el viaje es de cuatro horas, son 404 km. Y todo porque el velocímetro no andaba y por lo tanto no se podía leer a qué velocidad íbamos. A Alf la ventanilla abierta y el viento golpeándole la cara le hacía dar la impresión que iba a mucha velocidad y por supuesto no era así. Yo se lo decía, “Vamos a 80 o menos” y ella decía “Imposible si voy a salir volando”. Yo no sabía cómo explicarle a mi papá que me mandaba cientos de mensajitos de texto preguntando por qué tardábamos tanto y por dónde andábamos, sin herir la susceptibilidad de Alf. Llegamos muy bien y muy felices, aunque agotadas.

Otra vez estábamos mal estacionadas en una salida de garage, cuando de repente el dueño de la empresa quiso salir con su camioneta 4x4 enorme, lustrosa, impecable. Y ahí estába Alf empecinada, queriendo hacer arrancar su carro (no en un sentido americano sino sudamericano) y nada, prrr,prrr.prrrr, chuik,chui nada, no arrancaba, y yo arriba a su lado con mi panza mirando la escena. Cuando finalmente ya habían pasado unos largos minutos el amigo arranca y nos corrimos. Por supuesto que el hombre bajó la ventanilla y nos gritó mientras se iba a toda marcha: “Si soy vos le prendo fuego nena!!!!”
Alf quiso contestarle, estaba furiosa, toda colorada, intentó bajar la ventanilla para responderle, pero la ventanilla del conductor tenía un pequeño problema de roldana o qué sé yo!, no bajaba girando la palanquita como todas, "era digital", tenías que ponerle los diez dígitos contra el vidrio y deslizarla hacia abajo, tardabas un tiempito, para ello el tipo ya había llegado a Miramar. Yo me mataba de risa y le pedía que se calme que lo dejara ir con su locura, le dije: yo te hubiera gritado lo mismo. Nosotras terminamos a las carcajadas y volvimos a casa.
Los mas curioso fue que tiempo después a Alf se le cruza un coche mas viejo que el nuestro y cuando lo esquiva -porque iba muy despacito- Alf asoma la cabeza por la ventanilla y le grita: “Yo que vos lo quemo nene…compráte una moto!!!” y salió por supuesto a los piques. Yo me quedé mirándola…

El auto no sólo andaba cuando quería, sino que tenía toda la chapa picada, el paragolpe agarrado con cables, no tenía un color parejo, era tricolor: originalmente celeste, en otros partes negro y en muchas color óxido. Era de lo más anti-estético, pero en el fondo lo queríamos, se portó muy bien cuando naciste, jeje. Por supuesto Alf pretendía comprarle con el tiempo cada uno de los repuestos y arreglarle lo que para ella eran sólo detalles, pero mientras tanto… un día lo estacionamos en pleno centro entre dos autos importados. Cuando el tipo de adelante quiso salir le tocó el paragolpe al nuestro, Alf estaba cerca y lo vió. Salió disparada gritándole al hombre: “Me lo vas a rayar, me lo vas a rayar!!!!” yo para mis adentros pensaba: “podrá alguien rayarlo aún más???”
Recuerdo que a mí se me hacía difícil estacionar, yo quería un auto más chiquitito. Tanto protesté que al tiempo lo cambiamos y dejamos la famosa “Restauración” en manos de algún fanático de los fierros, nosotros decididamente no lo éramos.

domingo, 14 de junio de 2009

Los Proximos Meses...



Me la pasé tirada en la cama, cobijada, calentita, y mirando el mundial. No me envidien!!! Yo también me amargué cuando quedamos afuera, aunque tenerte en la panza me borraba cualquier tristeza.
Vivía con náuseas y no soportaba ningún olor.
Si Alf se perfumaba, yo puajjjj vomitaba!!!. Si se ponía desodorante, yo puajjjj vomitaba!!! Si pasaba un trapo en el piso de la cocina con algún aromatizante, yo paujjj, corriendo al baño.
No sólo sufría yo, sino que Alf y Malona nuestra perra batata también, quienes estaban bajo un estricto régimen de limpieza y pulcritud bajo amenaza de exilio.
En nuestra casa se eliminaron durante casi los nueve meses todo tipo de perfume.
Con los helados pasó algo raro… Alf siempre tenía ganas de tomar uno, y me ofrecía, y me ofrecía en cada salida… no entendió nunca que tomo helado de dulce de leche sólo en determinadas ocasiones! Sin embargo…y a pesar de mi preferencia por lo salado, cuando te tuve en mi panza me cambié de bando, tanto los helados como las golosinas fueron mi perdición. Qué lindo es ir al kiosko, volver a casa con una bolsita llena de dulces y ponerse a ver televisión.
Durante mi embarazo yo vivía en las nubes, sólo pensando en vos, y Alf nos cuidó como una leona feroz cuida a sus cachorros en el medio de la selva. Bueno, como es con vos para que entiendas.


UNA GRAN ALEGRIA, UN GRAN DOLOR.

Mi Amada Alf nunca logró embarazarse. Luego de tantos intentos, de tantas ilusiones, de tantas charlas y esperanzas, de tanto dinero, y de tantas decepciones, finalmente decidió que esa etapa, la propia, debía concluir.
No fue fácil para nadie. En Alf generó un profundo dolor que sólo nuestro respetuoso amor y la presencia demandante e invasiva de Pol fue disipando día a día y muy lentamente.
En los primeros meses casi no había tiempo para reflexiones, Pol lloraba, pataleaba, tomaba leche, se hacía encima, se reía, corríamos. Hasta el perro se había vuelto loco. La casa estaba revolucionada.
La dictadura del bebé le dicen.

Sin embargo, nada de eso impidió que yo como pareja percibiera su tristeza. El cúmulo de viviencias en nuestra convivencia, me hizo dar cuenta de su disimulado y profundo sufrimiento.
Supe que se le habían hecho trizas deseos muy viejos, muy íntimos, muy dulces y hermosos que los había abierto y compartido conmigo y que yo poco podía hacer a esa altura para poder ayudar a cumplirlos. Hubiera querido conocer mucho tiempo atrás a mi Alf pero eso no había ocurrido.
Recuerdo la expresión de felicidad y plenitud en su cara luego de cada intervención médica. Los días subsiguientes hasta la temida fecha no eran más que estados de gran alegría y fé. Su rostro era el de una adolescente. Me duele tanto a mí como a ella saber que hubo un antes y un después de aquel tiempo.
Sé que a veces sueña y se despierta angustiada o llorando si algo pasó por su mente y lo vinculó a ese tema. En más de una ocasión vi sus ojos rojos cuando estaba en la plaza o cuando nos miraba por detrás de un vidrio desde lejos en matronatación. Debe ser difícil observar que tantas madres ríen, juegan y se divierten tiernamente junto a sus bebés en el agua o en cualquier sitio. Hasta creo por momentos leer su pensamiento. No sé por qué no se dió.

Yo te admiro por estar presente en todo. Por estar junto a nosotros y estar bien, pese a a todo. Te admiro por sacar fuerzas desde muy dentro y animarte a conformar esta familia que somos. Tenemos la vida por delante para lamernos las heridas.

martes, 9 de junio de 2009

Un Hijo...




Ocho años viviendo en pareja… pasando por muchos estados y momentos, aunque siempre juntas, entrelazadas. La idea de tener un bebé o varios siempre rondaba en nuestra mente, deseo individual traído a la pareja en sus inicios, pero que se fue tornando posible al descubrirlo en nuestras charlas, en nuestra emoción al hablarlo, al imaginarlo, siendo algo natural para nosotras al ir constituyéndonos como familia, digo familia y no pareja porque a esa altura ya Pol estaba entre nosotras, junto a nosotras en nuestro proyecto de vida.

El fin es claro: Pol, pero… ¿cómo? ¿A través de qué medio?

Recuerdo que inicié la búsqueda –como todos hoy en día – a través de Internet, y pensar que hay quienes la critican!!! a nosotras nos sirvió muchísimo para capturar información que nos costaba obtener por diversas razones.
Elegí un lugar, anoté su dirección y comencé a convencer a Alf para que consultemos e iniciemos el tratamiento ambas, pero ella primero por su mayor edad. Alf accedió aunque algo nerviosa.

En el primer lugar que fuimos nos trataron muy bien, una clínica preciosa en pleno centro de la capital. Alf se presentó como mujer soltera que tenía deseos de tener un hijo. Yo estaba a su lado en el consultorio. Creímos que al médico le resultó claro nuestro vínculo aunque no hubo necesidad de explicitarlo. Teníamos miedo de que nos niegue por nuestra condición el tratamiento de inseminación, no fue así aunque por protocolo tuvimos que tener una entrevista previa al tratamiento con un psicólogo a la cual asistimos. A nosotras nos sirvió para afirmar y tomar conciencia de nuestra unidad, a ellos creo que para evaluar si estabamos en nuestros caudales y para incrementar sus arcas por qué no..
Tal vez cuando dentro de algunos años leas este escrito te asombres por nuestros temores, ojalá, eso significará que muchos prejuicios se desvanecieron en el camino y estes viviendo en una sociedad mas avanzada respecto a la inclusión de personas que piensan y sienten como nosotras.
Asi fue como Alf inició una serie de tratamientos en los cuales invertimos mucho dinero, aunque lamentablemente fueron infructuosos.
Un poco cansadas por el desgaste que implicó toda esta etapa, y con la impresión de que todo paso hacia delante en ese lugar implicaba poner mucha plata y sin lograr el resultado buscado, nos alejamos de allí. Fue lo mejor que hicimos.

Seguí buscando por Internet, y conseguí un medico muy copado, muy positivo. Que hacía mucho estaba en este tema y que expresaba la idea de “querer embarazar a las mujeres con problemas” mas que enriquecerse económicamente aprovechando situaciones de vulnerabilidad. SI, SI, cuesta creer pero hay gente así todavía.
Primero nos habíamos comunciado por mail con él, ya que nosotras nos habíamos mudado a Mar del Plata. Luego viajamos.
Esta vez lo intentamos ambas. Un mes Alf, otro mes yo. Viajábamos a Capital a cada rato, nuestra casa era una especie de laboratorio, hormonas, test de embarazo, calendarios, etc.
Nuestras familias estaban algo confundidas por la frecuencia de las visitas.

En mi caso, la primera intervención no tuvo éxito. Lo intenté por segunda vez pero a la hora de la ecografía no había ovulado, por lo tanto no tenía ovocitos, traducido no es posible inseminar. Qué bajón esa vez!.
El tercer intento fue algo especial. Alf no pudo viajar conmigo por cuestiones laborales,.
Pese a todo fue muy sencillo, después del gran momento en el consultorio fui a la casa de mis padres, estuve dos días con ellos y de regreso cuando me vió Alf me abrazó y en ese momento sospeché que estaba embarazada porque me había hecho doler los pechos, pero no dije nada, no queria ilusionarme en vano y tan pronto.

Pasaron 25 días… increíble no?
No quería hacerme el evatest, ni análisis de sangre, ni nada. Había entrado en pánico. Alf no me preguntaba o hablaba mucho del tema para no ponerme peor. Había recordado que cuando saqué a pasear una vez a nuestra perra batata junto a otra perrita callejera que cuidamos por un tiempito –si hubiera sido por Alf se iba a prolongar indefinidamente ese tiempito, esto ocasionó grandes discusiones y demás- me habían logrado tirar al piso con el enriedo de correas, en ese momento no le había dado importancia, pero ahora era un pensamiento que me asustaba en tanto que en aquella época ya estaba embarazada, me preguntaba si le había hecho mal al bebé y esas cosas.

Hasta que un día me decidí y compré el test. Llegué a casa, fui al baño…
Como podrás imaginarte… entré siendo una persona y salí siendo dos.
SI, SI, DOS. SE DIBUJARON DOS RAYITAS, POSITIVO! las rayitas más importantes y añoradas de mi vida, a saber dos rayitas que representaban el cumplimiento de mi gran sueño. Salí y le dije a Alf: ES POSITIVO!!!! Mirá las dos rayitas que tengo!!!!
Me dijo con alegría y sorpresa: Noooooooooooooooo!!!!! Nos miramos, nos abrazamos y quedamos mudas. Mirando fijo cada una para cualquier lado , en realidad nos paralizamos, se nos puso la mente en blanco… qué se yo. La verdad es que no fue una escena prolija como en las películas, fue tan fuerte que por poco Alf casi sale corriendo y se tira al mar y yo corriendola atrás, no sabíamos qué hacer ni por dónde agarrar, , pero felices, muy felices y a medida que pasaron los primeros momentos cada vez más felices y mas tranquilas para disfrutarlo.
SI, ESTOY EMBARAZADA GUAUUUU!!!! y así pasamos los días esperando a tener el resultado del análisis de sangre que lo ratificara, cosa que ocurrió.

domingo, 7 de junio de 2009

Como comenzo todo


Con Alf nos conocimos por unas amigas en común hace once años.
Fuimos a cenar pero ambas secretamente estábamos incómodas con la supuesta cita, no nos gustaban las presentaciones.
Pasamos con mis amigas a buscar a Alf ya que la parrilla a la que íbamos quedaba en la esquina de su casa, y bueno…baja ella, su pelo rubio, perfumada, sus ojos celestes y esa refinada y brusca manera de moverse… me paralicé, quedé flechada, no entendía nada, ni dónde estaba , obvio traté de disimularlo, hice como si nada, pero sentía que me estaba delatando, no sabia como mirarla.
Estábamos hablando en el restaurante, ella hablaba de su profesión y yo naaaaaa, la miraba, la miraba, según ella cuenta nunca lo notó, menos mal porque yo estaba tarada de ver tanta belleza, y pensé que no me iba a dar ni la hora, aunque siempre fue muy amable conmigo y cuando pedimos el postre pensé pedir un Don Pedro que es el único postre que me gusta, no tenía muchas ganas, pero con tal que esa noche no termine jamás y dilatarla lo más posible, cuando vino el mozo me animé y dije: “Para mí un Don Pedro”
Alf me miró a los ojos sorprendida y me dijo: ¿Un Don Pedro? Guauuuu!!! A bueno!!! Dijo ironicamente. Nos matamos todos de risa.
La cena concluyó. Besos y chau, Terrible error: Alf no me pide el teléfono, ni yo a ella. Ninguna se animó. Ninguna imaginó que pasarían tantas semanas hasta nuestro próximo, privado y ya definitivo encuentro.
Nos pensábamos en la distancia, yo preguntaba discretamente a una de mis amigas si sabía algo de Alf pero no me decía nada, sólo que estaba bien. Mas tarde me enteraría que del otro lado pasaba lo mismo: cero información.

Hasta que un día… chocó mi auto en un semáforo, nada grave, pero Alf se enteró y aprovechó la ocasión para conseguir mi teléfono y contactarse conmigo sí o sí.

En fin… un día yo estoy en el trabajo aburrida y me pasan una llamada, era Alf.
Me puse roja, me tembló la voz, pero fiel a mi astucia femenina me salió un hola muy superado.

“Hola me enteré que chocaste… quería saber cómo estás?” que voz fuerte pensé y yo si, si, pero no fue nada, blah, blah y blah, y en esa llamada quedamos para ir a tomar algo ese mismo día.
Nos encontramos al atardecer por Recoleta, en Capital Federal, donde vivíamos en ese tiempo. Era verano ,,, 16 de enero, hacía mucho calor. Cenamos algo en una confitería a la luz de velas, en un momento mientras yo le contaba cosas de mi vida, me interrumpió y sonriendo me dijo que yo era muy muy linda, yo se lo negué por supuesto, y así comenzó nuestro juego de seducción.
Nos fuimos caminando y charlando, charlando, charlando, sin darme cuenta oh casualidad!! llegamos a la puerta de su casa. Intento despedirme pero ya no podíamos.
En fin… subí. Re lindo lugar, súper ordenado, limpio, brillante (cómo es que conmigo te convertiste en un ser tan desordenado luego? -Sí ya me acuerdo tu respuesta: “Es que había arreglado todo por si subías”).
Me siento en su sillón negro, hablamos muchísimo, el mundo externo ya no existía, sólo era nuestro mundo el que existía, el tiempo era nuestro, sin apuros, con una tranquilidad y seguridad increíbles, como si nos conociéramos desde toda la vida, nos dimos nuestro primer beso.

sábado, 6 de junio de 2009

Digo que sos un poco de sol y de arena, y en tus venas corre la mar…




Hace dos años y cuatro meses que te buscábamos
y ya estas acá con nosotras!!!

Marplatense y Varón! dijo la partera...guauuu que más!
Apenas pesabas 2.5 kgs. Tan pequeño y delgado, eras “el flaco” para todas las enfermeras.

El día que naciste hacia mucho calor, yo tenía contracciones desde la noche, y
le dije a tu madrina:”Lleváme a la clínica porque no me siento muy bien,
las contracciones son muy seguidas” y bueno… agarramos el auto y fuimos.
Al llegar a la guardia y para sorpresa nuestra me revisaron y nos mandaron a casa nuevamente, todavía faltaba para el gran evento, tenía poca dilatación….

Toda la noche igual! Me sentí pésima. Tu madrina dormía como un osito y yo controlando mis contracciones. A eso de las siete de la mañana Alf abre un ojo –era hora no?- yo la estaba mirando inquisidoramente.
Me pregunta: ¿Y? Le digo: “No dormí nada, volvamos a la clínica!”
Me dice: “Esperemos un ratito, acordáte que todavía está de guardia el médico que no te gustó como te atendió ayer”.
....
En fin…mientras mas tarde me llevaba, yo le decía a Alf “Me duele, me duele ahahahahahah!!!
A los piques en el auto Alf tenía ganas de pasar semáforos en rojo tocando bocina como en las películas, pero yo no la dejaba hacer ese papelón, le repetía: “Tené cuidado! ,fijate! ¿no ves el auto de adelante? Ayyyy! me duele me duele!”
Hoy tal vez resulte algo gracioso, pero la verdad es que es en mi caso el dolor de las horas previas al parto fue muy fuerte.
Cómo no me iba a doler si tenía dos de dilatación!

El médico me dijo que el nene nacerá hoy, pero nos mandó a dar una vuelta sin alejarnos demasiado.
Con Alf en Mar del Plata, y en un día muy caluroso de noviembre del 2006 nos vamos según su propuesta a pasear en el auto por la Costa “un ratito y volvemos… “
Yo le dije que sí aunque ni veía por dónde íbamos, me daba igual, no podía más, pero a Alf le agarró hambre y me pregunta si quería comer medialunas del “abuelo”. Yo la miro con asombro y le pregunto “¿Vos me estás cargando? ¿Medialunassss? No puedo más y vos…Ay me duele, me duele…”
Igual tenemos que esperar, fue su respuesta, tratá de calmarte. Si Alf no desayuna no puede salir, no arranca. Estacionó el auto a la vuelta porque no había lugar, mi grito “Vení pronto por favor”

.
La espero en el auto, la gente pasaba y yo… ay ay!!! otra contracción… me duele… gritaba sola.-
Viene Alf con las medialunas comiendo, se sienta y arranca el auto y me dice bueno hay que esperar asi que vamos a ver el mar....
Dimos unas vuelta y me decía mira qué maravilla el mar, qué belleza ¿no?
“Nada de maravilla ni de mar ni de nada ,volvamos a la clínica que no puedo más!”
Pobre la verdad que aguante me tiene!!!

Al llegar Alf se hace cargo de la internación y yo en el pasillo gritando y llorando. Al poco tiempo una mujer se me acerca y muy amablemente me dice:” mi amor, chiquita… esto no es nada , después duele cada vez más, así que calmáte”.
Yo con una sonrisita dibujada le digo: “ah bueno, si, si” y seguía gritando. Menos mal que Alf no la escuchó porque se le armaba a la señora. Yo gritaba… tenía 4 de dilatación.

Me lleva Alf a la habitación, siempre al lado mío, y yo no dejaba de gritar, venían las parteras, me pedían que me calme y yo no podía. Siempre fui de aguantar los dolores pero esto era insoportable. No es exageración lo que cuentan las abuelas, es verdad, duele y cómo!.

Yo en una cama y Alf al frente mío. No sabia como ponerme, estaba histérica, yo quería que se resuelva todo, no quería esperar más.
En un momento mientras pataleaba Alf me miró y se sonrió, la ví justo.
“Te estás riendo de mi dolor?” “No, eso no”, me dice de los nervios.
“Mentira, mentira!” decía yo. Estaba insoportable, o soy insoportable.

Finalmente me vienen a buscar para llevarme a la sala de parto , en realidad me llevaban antes de tiempo para que me distraiga y se me pase un poco. (Esa era la hipótesis del cirujano, me contó Alf riendose).. Cómo se vé que no me conocía este medico, yo me dirigía al quirófano para que en un pum pum te lleve a casa.

Me recuestan en el sillón de parto, me preguntaban si tenia ganas de pujar y la verdad era que no, pero como la partera me dijo que cuando pujás se calma un poco el dolor… yo....pujaba y nada, pujaba y nada, estaba extenuada a esa altura y descreída de todo.

Pero de repente entra una doctora con unos ojos hermosos! su mirada
pareció detener mi dolor al momento, lo único que se veían eran esos ojos que tanto me impactaron, con un delantal bordó y siiii era ella! era Alf!!!!
Claro, estaba con barbijo, gorrito, ambo, no se veia nada sólo sus ojos y qué hermosa su mirada.
Se coloca frente a mí para intentar ver cómo salías, y yo se lo impedí. Ella quería ver cómo salías, pero yo le decía que le iba a dar impresión y me negué rotundamente. En realidad me daba vergüenza, no sé por qué, eso hoy en día se me pasó, pero en aquél momento pobre se lo negué y ella no pudo más que respetar mi decisión, se tuvo a regañadientes ponerse al costado mío.

Luego de vueltas y esperas, ya con 9 de dilatación, y teniendo que esperar a tener 10, sólo pedía intervención YA!!! CESAREA YA!!!!
Aparece la anestecista en el campo de batalla. Me llevan a la sala de operaciones en camilla por un ascensor. Alf no está más cerca de mí, no la dejaron entrar al quirófano de arriba, pero estaba igual cerquita, detrás de la puerta.
La verdad es que en la Clínica Colón nos atendieron muy bien siempre.
Cuando me pusieron la anestesia o peridural sentí que estaba en el paraíso, el dolor calmó de repente y sentía placer, me acosté y esperé a que salga mi bebote.
Estaba tan relajada, tan relajada, tan relajada que en un momento le pregunto al médico: “Y cuando sale el bebé? “ya salió, lo tiene la madrina”, me contesta riendo..
Yo no lo ví!!… pero bueno sabia que lo tenia Alf.
De repente viene una enfermera que era joven como una nena y en sus brazos venía mi bebé, y me dice: “Este es su bebé, me costó traerlo porque la madrina no lo quería soltar, jaja” fue en ese momento que te ví por primera vez y lo primero que te dije
Es: “TE AMO-MI VIDA-QUE HERMOSO QUE SOS”, lo único que decía es te amo, te amo, pero al estar atada no te podía agarrar bien, qué felicidad tocarte!!!!
La enfermera al rato me dice lo lleva con la madrina y que yo lo veré abajo.
Ya estabas y junto a mí y Alf ...Dios Mío que màs podía pedir!