
Hace dos años y cuatro meses que te buscábamos
y ya estas acá con nosotras!!!
Marplatense y Varón! dijo la partera...guauuu que más!
Apenas pesabas 2.5 kgs. Tan pequeño y delgado, eras “el flaco” para todas las enfermeras.
El día que naciste hacia mucho calor, yo tenía contracciones desde la noche, y
le dije a tu madrina:”Lleváme a la clínica porque no me siento muy bien,
las contracciones son muy seguidas” y bueno… agarramos el auto y fuimos.
Al llegar a la guardia y para sorpresa nuestra me revisaron y nos mandaron a casa nuevamente, todavía faltaba para el gran evento, tenía poca dilatación….
Toda la noche igual! Me sentí pésima. Tu madrina dormía como un osito y yo controlando mis contracciones. A eso de las siete de la mañana Alf abre un ojo –era hora no?- yo la estaba mirando inquisidoramente.
Me pregunta: ¿Y? Le digo: “No dormí nada, volvamos a la clínica!”
Me dice: “Esperemos un ratito, acordáte que todavía está de guardia el médico que no te gustó como te atendió ayer”.
....
En fin…mientras mas tarde me llevaba, yo le decía a Alf “Me duele, me duele ahahahahahah!!!
A los piques en el auto Alf tenía ganas de pasar semáforos en rojo tocando bocina como en las películas, pero yo no la dejaba hacer ese papelón, le repetía: “Tené cuidado! ,fijate! ¿no ves el auto de adelante? Ayyyy! me duele me duele!”
Hoy tal vez resulte algo gracioso, pero la verdad es que es en mi caso el dolor de las horas previas al parto fue muy fuerte.
Cómo no me iba a doler si tenía dos de dilatación!
El médico me dijo que el nene nacerá hoy, pero nos mandó a dar una vuelta sin alejarnos demasiado.
Con Alf en Mar del Plata, y en un día muy caluroso de noviembre del 2006 nos vamos según su propuesta a pasear en el auto por la Costa “un ratito y volvemos… “
Yo le dije que sí aunque ni veía por dónde íbamos, me daba igual, no podía más, pero a Alf le agarró hambre y me pregunta si quería comer medialunas del “abuelo”. Yo la miro con asombro y le pregunto “¿Vos me estás cargando? ¿Medialunassss? No puedo más y vos…Ay me duele, me duele…”
Igual tenemos que esperar, fue su respuesta, tratá de calmarte. Si Alf no desayuna no puede salir, no arranca. Estacionó el auto a la vuelta porque no había lugar, mi grito “Vení pronto por favor”
.
La espero en el auto, la gente pasaba y yo… ay ay!!! otra contracción… me duele… gritaba sola.-
Viene Alf con las medialunas comiendo, se sienta y arranca el auto y me dice bueno hay que esperar asi que vamos a ver el mar....
Dimos unas vuelta y me decía mira qué maravilla el mar, qué belleza ¿no?
“Nada de maravilla ni de mar ni de nada ,volvamos a la clínica que no puedo más!”
Pobre la verdad que aguante me tiene!!!
Al llegar Alf se hace cargo de la internación y yo en el pasillo gritando y llorando. Al poco tiempo una mujer se me acerca y muy amablemente me dice:” mi amor, chiquita… esto no es nada , después duele cada vez más, así que calmáte”.
Yo con una sonrisita dibujada le digo: “ah bueno, si, si” y seguía gritando. Menos mal que Alf no la escuchó porque se le armaba a la señora. Yo gritaba… tenía 4 de dilatación.
Me lleva Alf a la habitación, siempre al lado mío, y yo no dejaba de gritar, venían las parteras, me pedían que me calme y yo no podía. Siempre fui de aguantar los dolores pero esto era insoportable. No es exageración lo que cuentan las abuelas, es verdad, duele y cómo!.
Yo en una cama y Alf al frente mío. No sabia como ponerme, estaba histérica, yo quería que se resuelva todo, no quería esperar más.
En un momento mientras pataleaba Alf me miró y se sonrió, la ví justo.
“Te estás riendo de mi dolor?” “No, eso no”, me dice de los nervios.
“Mentira, mentira!” decía yo. Estaba insoportable, o soy insoportable.
Finalmente me vienen a buscar para llevarme a la sala de parto , en realidad me llevaban antes de tiempo para que me distraiga y se me pase un poco. (Esa era la hipótesis del cirujano, me contó Alf riendose).. Cómo se vé que no me conocía este medico, yo me dirigía al quirófano para que en un pum pum te lleve a casa.
Me recuestan en el sillón de parto, me preguntaban si tenia ganas de pujar y la verdad era que no, pero como la partera me dijo que cuando pujás se calma un poco el dolor… yo....pujaba y nada, pujaba y nada, estaba extenuada a esa altura y descreída de todo.
Pero de repente entra una doctora con unos ojos hermosos! su mirada
pareció detener mi dolor al momento, lo único que se veían eran esos ojos que tanto me impactaron, con un delantal bordó y siiii era ella! era Alf!!!!
Claro, estaba con barbijo, gorrito, ambo, no se veia nada sólo sus ojos y qué hermosa su mirada.
Se coloca frente a mí para intentar ver cómo salías, y yo se lo impedí. Ella quería ver cómo salías, pero yo le decía que le iba a dar impresión y me negué rotundamente. En realidad me daba vergüenza, no sé por qué, eso hoy en día se me pasó, pero en aquél momento pobre se lo negué y ella no pudo más que respetar mi decisión, se tuvo a regañadientes ponerse al costado mío.
Luego de vueltas y esperas, ya con 9 de dilatación, y teniendo que esperar a tener 10, sólo pedía intervención YA!!! CESAREA YA!!!!
Aparece la anestecista en el campo de batalla. Me llevan a la sala de operaciones en camilla por un ascensor. Alf no está más cerca de mí, no la dejaron entrar al quirófano de arriba, pero estaba igual cerquita, detrás de la puerta.
La verdad es que en la Clínica Colón nos atendieron muy bien siempre.
Cuando me pusieron la anestesia o peridural sentí que estaba en el paraíso, el dolor calmó de repente y sentía placer, me acosté y esperé a que salga mi bebote.
Estaba tan relajada, tan relajada, tan relajada que en un momento le pregunto al médico: “Y cuando sale el bebé? “ya salió, lo tiene la madrina”, me contesta riendo..
Yo no lo ví!!… pero bueno sabia que lo tenia Alf.
De repente viene una enfermera que era joven como una nena y en sus brazos venía mi bebé, y me dice: “Este es su bebé, me costó traerlo porque la madrina no lo quería soltar, jaja” fue en ese momento que te ví por primera vez y lo primero que te dije
Es: “TE AMO-MI VIDA-QUE HERMOSO QUE SOS”, lo único que decía es te amo, te amo, pero al estar atada no te podía agarrar bien, qué felicidad tocarte!!!!
La enfermera al rato me dice lo lleva con la madrina y que yo lo veré abajo.
Ya estabas y junto a mí y Alf ...Dios Mío que màs podía pedir!