sábado, 18 de julio de 2009

Carta de Alf



Cuando mami estaba en el quirófano y vos estabas por nacer, como es habitual en esas operaciones no me dejaron pasar. Estaba en la sala contigua, detrás de una pared delgada. Imagina por un momento mis nervios, paseaba por ese pequeño y angosto pasillo, sola, tratando de escuchar algún sonido, una llamada, en fin. Al cabo de un rato, y no vas a poder creer lo tonta y bruta que fuì, escuché lo que me pareció el maullido de un gato y te juro que demoré en darme cuenta que allí no podía haber gato alguno que…eras vos!!!! Ni más ni menos. Mi cachorro llorando!!!

Alguien abrió la puerta y me invitó a pasar. Sobre una mesita a unos metros de mi había una especie de renacuajo flaco y largo con gorrito de lana, vestido de color celeste que se sacudía sobre un mantelito blanco. La enfermera sin dejarme reaccionar lo alzó y lo colocó sobre mi pecho. Era la primera vez que te abrazaba, me conmocioné, te llené de besos, y perdí el miedo a sujetar bebés que tuve toda mi vida. Ya empezabas a hacerme bien.

A tal punto perdí el miedo… que simplemente no te soltaba, y le decía a la enfermera que no lo iba a hacer. Tuvieron que darme un tiempo extra para que te llevaran con tu mamá. Reconozco que este último acto fue muy egoísta de mi parte, sobre todo considerando que tu mamà al estar casi desmayada todavía no te había tenido en brazos, y que cuando se despertò le decían que estabas en la salita con tu madrina y que no te quería soltar, jaja. Y bueno… ella te tuvo dentro de su panza por 9 meses, y jugaban, y se mimaban y se reían juntos todo el tiempo, era justo que yo te secuestrara un ratito, Era urgente empezar a ponerme de acuerdo con ese muchachito.

Cuando naciste tuve el honor de recibirte, tenerte en mis brazos, darte besos y hablarte, ser la primer humana con la cual te comunicarías a tu modo y que nunca más te podrías sacar ya de encima.
Fueron momentos muy privados y nuestros aquellos.

Luego vino el traslado al cuarto, la llegada alborotada de algunos amigos, la alegría de la familia, y la necesidad de despedirlos a todos y llevarte a casa, cerrar la puerta y quedarnos solos , vos, yo y mami. Cosa que en algún momento por fin sucedió.

Recuerdo que eras tan pequeño que parecías un ave mojada e indefensa que temblaba buscando cobijo entre nuestras manos. Manos que habían forjado desde hacía meses un nido glorioso esperando que se pose el ángel.

Obviamente que esta metáfora al poco tiempo de conocerte quedó sin efecto. Tu aspecto frágil y vulnerable era sólo una apariencia o fue un fenómeno de los primeros momentos porque apenas descubriste que realizando una simple combinación de sonidos y muecas…obtenías por resultado que alguna de esas dos grandotas que tenías frente tuyo durante todo el santo día, venía prontamente corriendo hacia vos con una teta gigante al viento para ponértela en la boca, comenzaste a sentir el placer que siente alguien poderoso, y nos dimos cuenta que te gustó, porque no lo dejaste de hacer, es más, lo perfeccionabas día a día, le agregaste aún más volumen, gestos y movimientos.

Lo que recuerdo te costó entender fue el por qué cuando hacías todo eso salíamos mami y yo corriendo con tanta rapidez en sentido inverso al que estabas y nos chocábamos en la puerta de la cocina queriendo abrir las dos juntas la heladera, forcejeando y peleándonos por agarrar primero un sachet de leche y vertirlo en un envase para salir disparadas a llevártelo. Tampoco entendías por qué el perro nos seguía corriendo, chumbando y moviendo la cola si en todo el recorrido no ligaba nada, al contrario, Malona tenía que esquivar alguna patada cariñosa que le arrojábamos para quitarla del camino.
Pero creo que no te importó no entender en principio esas conductas extrañas de los miembros de tu flamante familia…estaba bueno igual… después de todo esos ruidos aparecía la leche tibiecita y vos… seguías siendo el rey.


4 comentarios:

  1. Lo cuentas tan bonito y con tanto amor que le dan a una ganas de parir cada día!
    Besitos

    ResponderEliminar
  2. Madres lesbianas una realidad: Gracias!! Ya leeremos tus anécdotas con VIK!!! Falta poquito !Cariños

    ResponderEliminar
  3. Es una carta super entrañable. Te seguiremos leyendo.

    Un besito

    ResponderEliminar
  4. Lucky:Gracias y vamos que todo puede ser!!!,mucha suerte!!!

    ResponderEliminar