jueves, 30 de julio de 2009

Sobre Berrinches y Regalos...


Siempre recuerdo que antes de tenerte, veía algún chiquito como vos haciendo berrinches en la calle y de alguna manera debo admitir que miraba a la madre con cierta actitud solapada de reproche, algo así como: “No sabes manejar al pequeño? Si es tan dulce, mirá qué carita puso pobrecito, no dejes que llore…cómprale ese caramelo… mira con qué poco se conforma… no seas así de mala y egoísta, seguro que tú gastas más en revistas y en cigarrillos !!!”
Claro… no había pensado que era el décimo quinto kiosko por el cual pasaban desde que salieron de su casa hace diez minutos, y que en cada uno de ellos quiso parar a comprarse algo. Tampoco había pensado que estábamos en la última semana del mes y que había poca plata.
La experiencia me enseñó que de ahora en más… no diría que voy a agarrar de una oreja a ese pequeño demonio y ponerlo en su sitio, jaja, (No a la violencia) pero sí a tener una mirada más piadosa del rol materno. Ahora que te tengo y sé los ataques berrinchudos que te agarran me doy cuenta de todo. Son un escándalo imparable. Quisiera tener una barita mágica y con un toque llevarte a casa y ocultarte hasta que termine el show que hacés.
Y si está Alf el escándalo y papelón en la calle se duplica, y si está Malona se triplica porque es tan distraída y desobediente que en el despelote o siguiendo alguna huella olfativa seguro se desorienta y se pierde, es incapaz de esperarte, por lo tanto Alf empieza a gritarle: “ Malona, Malona, vení, vení, no te vayas “ y el perro ni bola, y sigue:”Malona, Malona, perra h de p, cuando vengas te voy a ….a quién se le ocurrió regalarme semejante perro, te voy a sacar las tripas cuando te agarre, vení Malona, yo quería un rottweiler y tu madre me regala un batata ”, todo eso delante de toda la gente, y Pol con un ojo mira a lo lejos a Malona y a Alf, y con el otro ojo el kiosko -para no olvidar cómo fue que empezó todo- en fin, en fin. Parece una escena cómica de una película del cine italiano, un quemo.

Generalmente en los temas importantes familiares mantenemos un zócalo de acuerdo en común como te dije elaborado made in casa.

En los temas personales te respondería con UN DOBLE NO, no existe un zócalo en común, ni una baldoza!
No pude encontrar en toda mi vida alguien como Alf , alguien que no tenga la menor idea de lo que es seducir a una mujer con un buen regalo sorpresa en su primer cita.

Para muestra y que veas que no exagero, te cuento que en el primer mes aniversario se apareció con un regalo: UN POTE DE CARTON CON MEDIO KILO DE DULCE DE LECHE REPOSTERO !!!!!! A quién si no a ella se le podría haber ocurrido ir a un negocio, tomarse el trabajo de comprar y llevar de regalo a su novia de perfil casi anoréxico semejante grasada?
Y ni te cuento cuando en mi primer cumpleaños junto a ella me regaló un juego de TOALLA Y TOALLON DE COLOR ROJO. Cuando enamoradamente abrí el paquete no podía creer lo que estaba viendo, lo primero que cruzó por mi mente fue: Qué poco glamours tiene esto… así nunca me va a desnudar!)
Por supuesto que con el paso del tiempo y en forma discreta ese juego de aseo tan colorido fue quedando para su propio uso, porque yo en represalia: NUNCA FROTE NI UN CENTIMETRO DE MI BELLO CUERPO EN EL !!!!

sábado, 25 de julio de 2009

Cosas de Pol Con Solo dos Añitos



Ayer por la tarde estábamos en casa. Alf se había ido a la facultad y vendría en un par de horas. Luego de jugar con tu equipo marplatense de muñecos lisiados y mutilados que aún te son fieles, y dado que el perro estaba cumpliendo con su actividad preferida que es dormir la siesta, luego de dar un par de vueltas por la casa, te sentaste frente a la PC en el living y pasaste largo rato mirando nuestras fotos digitales. Me causa sumo asombro ver que a tu corta edad manejes con tal habilidad dicha herramienta. Increíble.

Pasado un tiempo y al no escuchar un sonido que me dé cabal idea acerca de lo que estabas haciendo, me asomé desde la cocina y observé que tenias los ojos rojos, que estabas emocionado! Te pregunté inmediatamente qué había pasado?
Me dijiste… ALF…ALF…!!! Haciendo pucheros y caritas.
Pasaba que estabas mirando una foto tuya con Alf cuando fuimos al zoológico en Buenos Aires y te habías emocionado.
La extrañabas y sólo hacía 5 horas que no la veías!!!
Intenté distraerte con otros juegos y actividades, y de a poco tu angustia se fue diluyendo. Adoras a tu Alf y ella te adora a vos.

Debo confesarte que cuando ocurren estos actos que expresan la importancia que tiene en tu vida la presencia y el amor de Alf, yo me pongo un poco celosa. No te olvides que soy escorpiana, y de las muyyyy celosas.

Sin embargo… es la primera impresión, luego razono y pienso en primer término que casi no te doy oportunidad a que me extrañes.
Eso tal vez debería empezar a cambiarlo, lo tengo claro, simplemente estoy esperando a que crezcas un poco más y puedas manejarte algo mejor sólo, que puedas entender algunas cosas de este mundo, por ejemplo que diferencies lo que está bien a lo que es peligroso o dañino para vos, por ejemplo la proximidad a una escalera, el filo de un vidrio o el borde de una ventana, que tengas mas noción del tiempo y del espacio, etc. Apenas pases a esa etapa, seguramente voy a retomar mis estudios, tal vez encuentre un buen trabajo, e iremos coordinando y desarrollando mas equitativamente nuestras vidas. Por ahora mi tiempo es fundamentalmente tuyo, está dedicado a la familia que formé, me gusta vivir esta experiencia, decidimos con Alf que así sea, soñamos eso, es lo que deseamos juntas cuando estabas en mi panza y aún antes, también soñamos que sea en esta ciudad, en un medio tranquilo y con una naturaleza espectacular como la marina.
Mi infancia fue muy felíz, me divertí con mis padres, hermano y me divertí mucho con mi hermanita cuando nació. Me gusta ser mamá, puedo serlo con facilidad porque apelo a mi caudal de recuerdos y obviamente a mi creatividad.

Convengamos que no se trata aquí de medir quién está más arraigada o menos arraigada a tu corazón. No se trata de una cuestión cuantitativa, siquiera cualitativa.
Esto es lo que hace magnífica la convivencia entre Alf y yo, no en vano hace casi once años que dormimos bajo el mismo techo. Es que no competimos, o no demasiado, o no en algunas cosas. Somos muy distintas, cada una tiene sus gustos, sus ideas, sus valores, su forma de hablar y pensar, sus tiempos y también cada una está muy segura de sí misma y para modificar una conducta o una idea, o resolver un conflicto hay que remar, o mejor dicho argumentar solidamente, en vano sirve persuadir o convencer sin fundamentos, ese efímero efecto victorioso dura poco tanto en ella como en mí.
Cuando discutimos un tema el debate es arduo y perdura en el tiempo sobre todo si se relaciona con tu crianza. Nada queda cerrado en forma autoritaria y unilateral.
Tal vez a lo sumo quede en suspenso algunos días porque alguna necesita precisar o rumiar mas los pensamientos, o lamerse alguna herida ocasionada en la discusión, para luego volver al ruedo y llegar a una conclusión que nos satisfaga a ambas en el mejor de los casos provisoriamente, ya que con todo lo que se relaciona con vos, amor, no tenemos un manual de instrucciones que nos acredite cuál es la decisión mas acertada. Muchas veces el parámetro nos lo das vos mismo, tu evolución, tu propio carácter. Digamos que sos nuestra inspiración a cada momento.
Cabe aclararte que la producción social de ideas al menos en Argentina respecto a familias como las nuestras tampoco es muy abundante. Es por ello que deseamos plasmar en este espacio nuestra historia para que alguien al leerla, alguien mas que vos, pueda comprender, identificarse, aprender, acordar o no, en definitiva acercarse y conocer lo que vive, piensa, siente una familia como la nuestra, ojalá sea posible.

sábado, 18 de julio de 2009

Carta de Alf



Cuando mami estaba en el quirófano y vos estabas por nacer, como es habitual en esas operaciones no me dejaron pasar. Estaba en la sala contigua, detrás de una pared delgada. Imagina por un momento mis nervios, paseaba por ese pequeño y angosto pasillo, sola, tratando de escuchar algún sonido, una llamada, en fin. Al cabo de un rato, y no vas a poder creer lo tonta y bruta que fuì, escuché lo que me pareció el maullido de un gato y te juro que demoré en darme cuenta que allí no podía haber gato alguno que…eras vos!!!! Ni más ni menos. Mi cachorro llorando!!!

Alguien abrió la puerta y me invitó a pasar. Sobre una mesita a unos metros de mi había una especie de renacuajo flaco y largo con gorrito de lana, vestido de color celeste que se sacudía sobre un mantelito blanco. La enfermera sin dejarme reaccionar lo alzó y lo colocó sobre mi pecho. Era la primera vez que te abrazaba, me conmocioné, te llené de besos, y perdí el miedo a sujetar bebés que tuve toda mi vida. Ya empezabas a hacerme bien.

A tal punto perdí el miedo… que simplemente no te soltaba, y le decía a la enfermera que no lo iba a hacer. Tuvieron que darme un tiempo extra para que te llevaran con tu mamá. Reconozco que este último acto fue muy egoísta de mi parte, sobre todo considerando que tu mamà al estar casi desmayada todavía no te había tenido en brazos, y que cuando se despertò le decían que estabas en la salita con tu madrina y que no te quería soltar, jaja. Y bueno… ella te tuvo dentro de su panza por 9 meses, y jugaban, y se mimaban y se reían juntos todo el tiempo, era justo que yo te secuestrara un ratito, Era urgente empezar a ponerme de acuerdo con ese muchachito.

Cuando naciste tuve el honor de recibirte, tenerte en mis brazos, darte besos y hablarte, ser la primer humana con la cual te comunicarías a tu modo y que nunca más te podrías sacar ya de encima.
Fueron momentos muy privados y nuestros aquellos.

Luego vino el traslado al cuarto, la llegada alborotada de algunos amigos, la alegría de la familia, y la necesidad de despedirlos a todos y llevarte a casa, cerrar la puerta y quedarnos solos , vos, yo y mami. Cosa que en algún momento por fin sucedió.

Recuerdo que eras tan pequeño que parecías un ave mojada e indefensa que temblaba buscando cobijo entre nuestras manos. Manos que habían forjado desde hacía meses un nido glorioso esperando que se pose el ángel.

Obviamente que esta metáfora al poco tiempo de conocerte quedó sin efecto. Tu aspecto frágil y vulnerable era sólo una apariencia o fue un fenómeno de los primeros momentos porque apenas descubriste que realizando una simple combinación de sonidos y muecas…obtenías por resultado que alguna de esas dos grandotas que tenías frente tuyo durante todo el santo día, venía prontamente corriendo hacia vos con una teta gigante al viento para ponértela en la boca, comenzaste a sentir el placer que siente alguien poderoso, y nos dimos cuenta que te gustó, porque no lo dejaste de hacer, es más, lo perfeccionabas día a día, le agregaste aún más volumen, gestos y movimientos.

Lo que recuerdo te costó entender fue el por qué cuando hacías todo eso salíamos mami y yo corriendo con tanta rapidez en sentido inverso al que estabas y nos chocábamos en la puerta de la cocina queriendo abrir las dos juntas la heladera, forcejeando y peleándonos por agarrar primero un sachet de leche y vertirlo en un envase para salir disparadas a llevártelo. Tampoco entendías por qué el perro nos seguía corriendo, chumbando y moviendo la cola si en todo el recorrido no ligaba nada, al contrario, Malona tenía que esquivar alguna patada cariñosa que le arrojábamos para quitarla del camino.
Pero creo que no te importó no entender en principio esas conductas extrañas de los miembros de tu flamante familia…estaba bueno igual… después de todo esos ruidos aparecía la leche tibiecita y vos… seguías siendo el rey.